Las espaldas se juntan en una lejanía lejana,
los recuerdos no se acuerdan del color de tus ojos.
Voces gélidas que escupen,
voces que ya no platican.
Cuerpos inanimados cubiertos de hielo escarchado,
las preguntas se abalanzan dirigido por nervios hemisféricos,
frenan en seco sólo por no enrevesar los hilos que tejen apariencias.