Mañana fría y triste, la pereza se encalla en mí y por eso tengo miedo a ponerme de pie,
dolores que ahogo como puedo,
la supremacía siempre perdura en este minúsculo cuerpo pero las carreras son imposibles y por eso echo de menos el aire entrando por mis fosas nasales,
mis ojos bañados de lágrimas que ruedan por mis mejillas heladas y contradictoriamente sudo a mares.
Echo de menos la crudeza de una cuesta que con ansias dejo atrás con plena alevosía de llegar a la recta que llena de vítores mi encuentro.
Echo de menos las bajadas en la que tengo que poner el freno sino me embalo y quizás en vez de correr ruedo chocando con el fundido poste de luz calle abajo.
Si por la noche lloras por no ver el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas. Rabindranath Tagore
11/5/10
Dolores tensos 1
Sensaciones nuevas, indescriptiles indescisiones desvarian mi levantar,
los dolores atenazan los miedos que tengo en poner un pie en el frío suelo,
no quiero pensar,
no quiero tan sólo abrir los ojos que apenas han dormido esta noche dolorosa,
de pronto me aplastan las ganas de poder llamarte,
quizás gritándote,
quizás llorando,
quizás rogándote que vuelvas.
Es sólo un deseo que se incrusta en mi dolor,
me levanto sintiendo tu vocecita preguntando, qué si dormí, qué si estás mejor,
entonces doy una pisada intentando dar un salto y reflejar en tu mirada mi mejoría que empeora bajo una máscara de felicidad insana.
los dolores atenazan los miedos que tengo en poner un pie en el frío suelo,
no quiero pensar,
no quiero tan sólo abrir los ojos que apenas han dormido esta noche dolorosa,
de pronto me aplastan las ganas de poder llamarte,
quizás gritándote,
quizás llorando,
quizás rogándote que vuelvas.
Es sólo un deseo que se incrusta en mi dolor,
me levanto sintiendo tu vocecita preguntando, qué si dormí, qué si estás mejor,
entonces doy una pisada intentando dar un salto y reflejar en tu mirada mi mejoría que empeora bajo una máscara de felicidad insana.
Odio el café
Cuando ese café se deslizaba por mi garganta raspándolo sin piedad, miré tu cara, aguanté el tipo con una sonrisa conciliadora aunque quería salir huyendo desesperada, sin apenas palabras escuchaba tu monólogo de vivencias, claro, hace tiempo que el tiempo nos destemplo en la distancia, el tiempo…
Mi incredulidad se cubre de inocencia y mi sonrisa bobalicona ameniza la tragicomedia de tus vivencias.
Mi incredulidad se cubre de inocencia y mi sonrisa bobalicona ameniza la tragicomedia de tus vivencias.
Mojada naturaleza.
Mirándonos a los ojos nos observamos sin rencor destapando un cofre que se hundía en el fondo de la piscina.
Mirándote yo, recuerdo sentimientos que aunque rebusque muy adentro me abrasa y siento desconsuelo, y tú, mirándome frente a ti, semidesnuda, indefensa, hurgas por dentro y encuentras sentimientos, ya sea de desconsuelo o de un leve pensamiento.
Mirándote yo, recuerdo sentimientos que aunque rebusque muy adentro me abrasa y siento desconsuelo, y tú, mirándome frente a ti, semidesnuda, indefensa, hurgas por dentro y encuentras sentimientos, ya sea de desconsuelo o de un leve pensamiento.
9/5/10
Servilletas arrugadas.
Haciendo zig zag con pies juguetones que esquivan tropezones de huesos roídos, me pongo a dar saltos en un frío de menos cuatro, y sigo dando saltos para entrar en calor, ese calor insoportable de noches serenas, aburrida la luna y melancólica la inercia.
2/5/10
Ciega adolescencia.
Habitación pintado de rosa con lluvias de corazones salpicados a montones, saltando jugamos a ser mayores, calles perdidas, cantinas rebozadas de alegría, música de fondo sin poder elegir la que seguía, corríamos desafiando la potencia de saber quien puede más y siempre ganaba ella, la vida, madrugadas con lluvia de piedrecitas en mi ventana, sigilosos corríamos con muchas ganas de crecer y ser mayores pero con alegría pensamos que la vida es un mar de fantasías llena de felicidad y algarabía.
Desquicio.
Voces invasoras, voces que susurran mis oídos, voces, susurros, gritos callados, todo es una mezcla de voces estúpidas y atravesadas.
Viejas voces llenas de quejidos e indecisiones, voces, llantos, quejas, rabia, todo es una mezcla de amargura inesperada.
Tiempo perdido, miradas de agobio, el suelo brillante y mis zapatillas sucias.
Viejas voces llenas de quejidos e indecisiones, voces, llantos, quejas, rabia, todo es una mezcla de amargura inesperada.
Tiempo perdido, miradas de agobio, el suelo brillante y mis zapatillas sucias.
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