24/9/08

Excedente de banalidades

Nada es coincidencia, buscando un sueño nos encontramos y sentimos, estamos tan pendientes de sus movimientos y de que no le falte de nada, el mundo nos parece mejor de lo que es, las miradas reflejan inocencia, con mucha calma y mucho tiento la esperanza se emociona y delira, miramos sus labios pendientes de lo que hablan. Nos invade la ilusión de hacer cosas en común, esos instantes eternizados y engrandecidos por el paso del tiempo siempre se quedan presentes aunque los años, los días, las horas, los minutos y sus segundos se empeñen en borrarlos, pero echaremos mano de aquellos momentos sustanciosos e increíbles cuando sin darnos cuenta nos encontramos en una vorágine de tristeza y alegría. Abramos la puerta al paraíso y contemos nuestra historia según nos convenga, sin guiones mientras recorremos la luna con la mirada, son tantas las ganas de lamernos las heridas que no sé si soportaremos que los días se esfumen como el agua en el desierto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

quisiera ver siempre esa luna que he imaginado, vas mejorando, jaaaaaaaaa, es coña, yo de crítica 0 patatero, pero ánimo a seguir plasmando toda esa sensibilidad, ya sabes dónde encontrarme, eh?, besos guapa

Silvia dijo...

Bueno, mejorar depende en qué, en algunas cosas estoy cada vez peor, las tonterías que hay aquí es eso, pura tontería mental y como me aburro pues le doy al teclado, besitos muchos eeeeee.