Aquella noche que sentí tu respiración junto a mí sentí escalofríos al ver tu rostro, tu cuerpo cansado estaba relajado, tus latidos pausados aceleraban los míos. No eras un sueño tampoco recuerdos, estabas allí conmigo.
Abriste los ojos cuando yo te observaba incrédula y triste, tu sonrisa aletargada me hizo sonrojar y aterricé a la realidad sin dejar de disfrutar los instantes que se convertirán en recuerdos, recuerdos que lo eternizaré sin piedad. Eras tú, por fin eras tú. Yo por fin era yo.
3 comentarios:
Bueno, tan lindo lo cuentas que me dejas embobada, aunque no puedo más que meterle un poco de cachondeo, eh? y ahora que él es él, y tú eres tú, quéééééé´´eéé´´eéé????????!!!!!!!!???????? Volviste a olvidarte de los detalles, eh? jaaaaaaaaaaaa, besos guapísima
Los detalles. La imaginación, sabes lo bien que sienta tumbarse y recordar??, sabes lo bien que sienta imaginarse cosas que viviste o simplemente los imaginas y los vives??, es enriquecedor lo mires por donde lo mires. Un besito muy grande guapísima
totalmente de acuerdo, besazo
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