1/4/09

Posturas adaptables.

En un laberinto me hayo, un laberinto sin salida y grisáceo,
tanteo el camino lleno de piedras rocosas que caen desde el cielo mitigando así el deseo de seguir jugando,
huyendo como siempre inspecciono la zona con curiosidad curiosa,
me voy desplazando muy despacio porque es de noche y tengo frío en los pies, en las manos y en mi nariz de payaso. Deslizo mis pies, tanteo con mis manos,
sigo sin encontrar la salida pero los niños despreocupados aún siguen jugando.
Osada en mis intentos fallidos por encontrar la salida me detengo porque estoy perdida, estoy cansada, destruida, resignada a vivir en este laberinto de juegos eternos que nos regala la vida.

4 comentarios:

eeee dijo...

joer, es agónicooooooooooooo,
cambiando de tema, te dije que me gusta más este formato?, acertaste de lleno, muchos besoooooooooos

Anónimo dijo...

Siempre hay salida al laberinto, sólo hay que dejarse guiar por el corazón y tomar el camino con decisión.
Un beso pro-filactérico, que no profiláctico.

Silvia dijo...

Eeee, es agónico, sin escatimar ni pizca, cambiamos de tema, nunca me dijiste que te gusta más esto o aquello pero nunca es tarde para saberlo. Acertados besos de retorno.

Silvia dijo...

Anónimo, alguna vez la gente se deja llevar por el corazón y ya ves que a cada paso que des verás almas deambulantes tristes y alegres a la vez. Las fórmulas mágicas, las pociones y conjuros para encontrar la felicidad las venden caras y son pocos los afortunad@s para adquirirlas y vivirlas. Un beso pro-Eeee-Anónimo.